viernes, 21 de noviembre de 2014

Capitulo 2

La misma pesadilla con la que me había despertado esta mañana acaba interrumpiendo mi sueño, me despierto con la respiración agitada a la vez que sonaba el tono de mi móvil, estiro mi brazo y lo cojo de la mesilla del salón. -¿Diga?- espero a que alguien conteste - ¡HOOOOLA!- vuelvo a repetir cuando se oye una risa de fondo.
-Ari se que eres tu.- Suelto un pequeño bufido para parecer indignada.
-¿Que tal maja cuanto tiempo- Dice con entusiasmo.
-Y que lo digas, hace años que no te veo el pelo.- Rio con ironía.
- ¿Sales esta noche?-
-No me apetece... estoy cansada.-Me acomodo sobre el sofá y me acurruco con la manta, cuando suena el timbre de casa.
-Tía no seas tan...-
-Espera que llaman a casa- Me levanto dirigiéndome a la entrada para abrir. -¿Quien?-
-El cartero, abre.- Se oye la voz de mi amiga Ariadna a través del telefonillo, al rato se cuelga la llamada de mi móvil. Acabo abriendo para que suba, cuando entra y se encuentra conmigo pone cara de asustada. -Digo yo de mi cara de dormida pero la tuya es una mezcla entre dormida y de psicópata.- Sonríe.- ¡VENGA ANIMATE NO TODOS LOS DIAS SE CUMPLEN 22 AÑOS!-
-Mi cumpleaños es el 16 de septiembre...- Alza una ceja y me mira.
Entre la rutina y el trabajo  se me había olvidado la fecha en la que ya vivía, aunque hoy debería haber sospechado algo por el numero de llamadas que tenía de mi madre en el móvil.
-Lo había olvidado...-La respondo con la mirada baja.
-Normal, te están explotando, ¡VEN AQUI! -Tira de mi hasta llegar a mi habitación.- Vamos a ponerte mona y a salir a ligar un poco, fiesta, alcohol (...) Busca en el interior de mi armario a la vez que me siento en la cama.
-Enserio Ari, no tengo ganas estoy cansada.-
-Yo también, pero por una amiga ¡MATO! -Saca un vestido negro que me compre hará un año.-Mira este es muy bonito, ve a prepare que les he dicho a María y a Hannah que estábamos allá en media hora- Sale de mi habitación y cierra la puerta, niego a la vez que suspiro y se me forma una pequeña sonrisa. Acabo rindiéndome comenzando a vestirme, me pongo el vestido con unas medias negras y unos tacones básicos del mismo color. Voy hacia el baño donde me maquillo he intento peinarme, me hago un pequeño recogido en un moño ya que no me apetecía darle un repaso a mi pelo con las planchas. Salgo de la habitación y voy al salón donde esta Ariadna tirada en el sofá. 
-Ya estoy, cuando quieras marchamos.- 


Ariadna me lleva a un Pub donde me encuentro con Hannah y María, sonríen al verme y se acercan a abrazarme y a felicitarme.
-Joder ya 22 años, que vieja.- Dice María sin dejar de abrazarme. 
-Me ahogas.- Sonrío y la correspondo el abrazo. 
-Felicidades.- Me dice Hannah sonriente y cuando María termina de abrazarme, se acerca para darme dos besos y me abraza también. 
Nos sentamos en un sillón rodeando una mesa cuando una camarera se acerca, -pediré una coca cola.- Ambas me miran mal y Ari me da un codazo. - Ha cambiado de opinión pediremos la oferta del cubata y los chupitos gratis.- La camera asiente y se acerca a la barra a preparar lo que hemos pedido.
-Mañana tengo que ir a trabajar, no puedo...- 
-Que le zurzan al trabajo porque faltes un día no pasa nada.- Me interrumpe Hannah. -Además es tu cumpleaños, debes celebrarlo como dios manda vale.- 
-Está bien, solo hoy.- Sonrío cuando ambas aplauden. 
La camarera trae lo que hemos pedido y lo deja sobre la mesa, María nos reparte los chupitos y alza un vasito. -¡Por la cumpleañera y que cumpla muchos mas! ¡VIVA NORA! - 
-¡VIVA!-Gritan a la vez Hannah y Ariadna.

Bebemos a la vez y así dio comienzo mi fiesta de cumpleaños.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Capitulo 1

***
Noto como mis pies descalzos se hunden en lo que parece nieve, está todo oscuro así que entrecierro los ojos buscando algo de luz, pero distingo poco en lo lejano. Me noto débil, tengo frío... cada vez estoy mas cansada, acabo cayéndome al suelo, me abrazo a mis piernas intentando evitar el frío esperando a que algo pase o que alguien me encuentre. Sigo sola y me cuesta respirar mas, incluso no puedo moverme -"¿Que me pasa?"- Digo para mi misma, tendría que estar... 
***

Suena el despertador y me despierto aliviada, incluso suspiro. Mi corazón late con fuerza -"Solo ha sido una pesadilla, tranquila"- Me levanto de la cama con la mano apoyada en mi pecho y intento relajarme, me acerco al vestidor aun nerviosa, busco algo que ponerme; unos leggins negros, una blusa y unas botas que encuentro. Me aliso el pelo a la vez que miro el reloj evitando llegar tarde, aunque fuese mi costumbre este año quería evitarla, cuando termino me maquillo un poco así terminando. 
Voy a la cocina y en la mesa como era de costumbre el desayuno hecho, sonrío al verlo y me siento a desayunar, enciendo la tele donde pasan las noticias de primera hora. Por la puerta aparece Dylan mi actual novio. -Buenos días preciosa.- Se acerca y deja un beso en mi mejilla -Holaa "Guenos diaas".- Digo con la boca llena y formando una sonrisa. El ríe al verme, me acaricia la punta de la nariz y me deja un beso en la mejilla.
-Así lo único que vas a comer va ser pote- Sonrío y me tomo el café, me levanto recogiendo las cosas y me acerco para dejar un beso en sus labios. -Que tengas un buen día.- Sonríe y me lo devuelve.- Tu también, adiós!-
Me coloco el abrigo y cojo un bolso donde llevo mi portátil, salgo de casa y me enrollo la bufanda en el cuello.

Camino dirección a la empresa en la que actualmente trabajaba, en Glasgow donde vivía desde los 19 años. A Dylan lo conocía desde los 17, una amiga me lo presento en mi cumpleaños, a mis 19 me ofrecieron una beca en la que me daban la oportunidad de mi vida,  pero fue una desventaja en ella, ya que tendría que dejar todo lo que había vivido y rehacer una vida. Con esta noticia llegaron las discusiones entre nosotros hasta  que un día, por mi grata sorpresa en el día de mi cumpleaños me sorprendió, había comprado un pequeño apartamento en Londres, y ambos nos fuimos a vivir juntos, hasta que termine mis estudios de periodismo a los 21, ese mismo verano me llamaron de una editorial en la que me ofrecieron un pequeño trabajo en la ciudad actual donde vivo donde tendría la oportunidad de ofrecer mi critica a los diferentes escritores, tanto profesionales como novatos. 

A las 5 de la tarde me dirigía de nuevo a casa, aunque mi trabajo se trataba estar sentada frente a un ordenador llegaba cansada, deje mis cosas tiradas a la entrada y me acerque a la cocina para ver si tenia algo de comer. En el frigorífico había un possit pegado.



"Tienes tu plato preferido en un taper, siento no estar pero ha surgido algo y han recurrido a mi, procurare estar allí a la noche, por cierto. Feliz aniversario un beso."


Cojo el possit así despegándolo de la puerta del frigorífico y saco del interior el taper con espaguetis y un trozo de pizza, lo cual caliento en el microondas y me pongo a comer en el salón a la vez que veo el típico programa de tertulia que echan por la tarde en la tele. 
Al ser invierno se hace más pronto de noche por lo que me entra el sueño, del calor y de lo agusto que estoy me quedo dormida en el sofá.