domingo, 16 de noviembre de 2014

Capitulo 1

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Noto como mis pies descalzos se hunden en lo que parece nieve, está todo oscuro así que entrecierro los ojos buscando algo de luz, pero distingo poco en lo lejano. Me noto débil, tengo frío... cada vez estoy mas cansada, acabo cayéndome al suelo, me abrazo a mis piernas intentando evitar el frío esperando a que algo pase o que alguien me encuentre. Sigo sola y me cuesta respirar mas, incluso no puedo moverme -"¿Que me pasa?"- Digo para mi misma, tendría que estar... 
***

Suena el despertador y me despierto aliviada, incluso suspiro. Mi corazón late con fuerza -"Solo ha sido una pesadilla, tranquila"- Me levanto de la cama con la mano apoyada en mi pecho y intento relajarme, me acerco al vestidor aun nerviosa, busco algo que ponerme; unos leggins negros, una blusa y unas botas que encuentro. Me aliso el pelo a la vez que miro el reloj evitando llegar tarde, aunque fuese mi costumbre este año quería evitarla, cuando termino me maquillo un poco así terminando. 
Voy a la cocina y en la mesa como era de costumbre el desayuno hecho, sonrío al verlo y me siento a desayunar, enciendo la tele donde pasan las noticias de primera hora. Por la puerta aparece Dylan mi actual novio. -Buenos días preciosa.- Se acerca y deja un beso en mi mejilla -Holaa "Guenos diaas".- Digo con la boca llena y formando una sonrisa. El ríe al verme, me acaricia la punta de la nariz y me deja un beso en la mejilla.
-Así lo único que vas a comer va ser pote- Sonrío y me tomo el café, me levanto recogiendo las cosas y me acerco para dejar un beso en sus labios. -Que tengas un buen día.- Sonríe y me lo devuelve.- Tu también, adiós!-
Me coloco el abrigo y cojo un bolso donde llevo mi portátil, salgo de casa y me enrollo la bufanda en el cuello.

Camino dirección a la empresa en la que actualmente trabajaba, en Glasgow donde vivía desde los 19 años. A Dylan lo conocía desde los 17, una amiga me lo presento en mi cumpleaños, a mis 19 me ofrecieron una beca en la que me daban la oportunidad de mi vida,  pero fue una desventaja en ella, ya que tendría que dejar todo lo que había vivido y rehacer una vida. Con esta noticia llegaron las discusiones entre nosotros hasta  que un día, por mi grata sorpresa en el día de mi cumpleaños me sorprendió, había comprado un pequeño apartamento en Londres, y ambos nos fuimos a vivir juntos, hasta que termine mis estudios de periodismo a los 21, ese mismo verano me llamaron de una editorial en la que me ofrecieron un pequeño trabajo en la ciudad actual donde vivo donde tendría la oportunidad de ofrecer mi critica a los diferentes escritores, tanto profesionales como novatos. 

A las 5 de la tarde me dirigía de nuevo a casa, aunque mi trabajo se trataba estar sentada frente a un ordenador llegaba cansada, deje mis cosas tiradas a la entrada y me acerque a la cocina para ver si tenia algo de comer. En el frigorífico había un possit pegado.



"Tienes tu plato preferido en un taper, siento no estar pero ha surgido algo y han recurrido a mi, procurare estar allí a la noche, por cierto. Feliz aniversario un beso."


Cojo el possit así despegándolo de la puerta del frigorífico y saco del interior el taper con espaguetis y un trozo de pizza, lo cual caliento en el microondas y me pongo a comer en el salón a la vez que veo el típico programa de tertulia que echan por la tarde en la tele. 
Al ser invierno se hace más pronto de noche por lo que me entra el sueño, del calor y de lo agusto que estoy me quedo dormida en el sofá.



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